Naciones Unidas — Haití hizo un llamado urgente al Consejo de Seguridad de la ONU para que actúe sin demora y apruebe una propuesta del secretario general, António Guterres, que busca fortalecer la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en el país. La iniciativa, presentada en febrero, incluye mayor financiación mediante un fondo fiduciario de la ONU y apoyo logístico para abordar la crisis de seguridad y violencia que afecta a la nación caribeña.
La propuesta y la urgencia
Guterres ha insistido en la "necesidad apremiante" de que el Consejo de Seguridad respalde la iniciativa, la cual busca proporcionar recursos logísticos y operativos a la MSS, liderada por Kenia. Durante una sesión temática sobre Haití, Guterres presentó una cruda imagen del país, donde las bandas armadas han sumido a la población en una escalada de violencia, inseguridad y falta de servicios básicos.
"Insto al Consejo a que actúe sin demora y respalde una fuerza internacional apoyada por las Naciones Unidas mediante logística y operatividad, y con una financiación previsible", declaró Guterres.
Apoyo internacional y desafíos
Estados Unidos mostró su disposición a apoyar la propuesta. Dorothy Shea, embajadora estadounidense ante la ONU, destacó la inclusión de las bandas haitianas Viv Ansanm y Grand Grif en la lista de grupos asociados con el terrorismo. "Estamos comprometidos con el enjuiciamiento de delincuentes y criminales internacionales, así como a quienes se esconden en EE.UU. pero añaden leña al fuego de la violencia en Haití", afirmó.
Sin embargo, EE.UU. también eliminó este año el Estatus de Protección Temporal (TPS) que beneficiaba a medio millón de haitianos, una medida que ha generado controversia.
Reino Unido y Francia también expresaron su predisposición a reforzar la MSS. Reino Unido ha aportado 6,7 millones de dólares al fondo fiduciario en 2025, mientras que Francia ha invertido 25 millones en el último año.
Críticas al embargo de armas
Rusia y China, por su parte, centraron sus intervenciones en el "incumplimiento" del embargo de armas a los principales proveedores de material militar a las pandillas. Aunque no mencionaron específicamente a EE.UU., informes de la ONU señalan que gran parte del armamento utilizado por las bandas proviene de ese país.
Conclusión
La crisis en Haití sigue siendo un desafío global que requiere una respuesta coordinada y rápida. Con el apoyo de la comunidad internacional y la implementación de medidas concretas, como la propuesta de Guterres, se espera poder abordar la violencia y restaurar la estabilidad en el país. Sin embargo, el tiempo apremia, y cada día de inacción profundiza el sufrimiento de millones de haitianos.




