Haití enfrenta un nuevo capítulo en su convulsa política tras la transferencia del poder ejecutivo del Consejo Presidencial de Transición (CPT) al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé. Este sábado, Laurent Saint-Cyr, presidente del CPT, anunció oficialmente el fin del mandato del consejo y delegó las responsabilidades del gobierno en Fils-Aimé.
"El 7 de febrero marca el final del CPT. A partir de hoy, el consejo deja de existir y de ejercer el poder ejecutivo. Haití no queda en un vacío. Ahora, el Consejo de Ministros, dirigido por el primer ministro, asumirá las tareas", declaró Saint-Cyr durante el acto de transición.
Este cambio se produce en medio de una profunda crisis política y social en el país caribeño, que ha enfrentado protestas masivas, violencia y un vacío de poder prolongado. El CPT, creado para liderar la transición tras la salida del expresidente Jovenel Moïe, ahora cede el control en un intento por estabilizar las instituciones.
La figura de Fils-Aimé se erige como clave en este nuevo escenario, con el desafío de enfrentar la inestabilidad y avanzar hacia elecciones libres y transparentes. Su gestión será observada tanto por la comunidad internacional como por los haitianos, quienes esperan soluciones concretas a problemas como la inseguridad, la pobreza y la falta de servicios básicos.
Este momento marca un punto de inflexión para Haití, que busca dejar atrás años de turbulencia y encaminarse hacia un futuro más estable. Sin embargo, el éxito de esta transición dependerá de la capacidad del nuevo gobierno para generar confianza y liderar reformas urgentes.





