Haití enfrenta un momento clave en su reconstrucción institucional tras el nombramiento de Mario Andrésol como nuevo ministro de Defensa. Este cambio llega en un contexto de transición política luego de la disolución del Consejo Presidencial de Transición en febrero pasado. Andrésol, un experimentado militar y policía, asume el cargo con la misión de fortalecer las fuerzas armadas del país, que fueron desmanteladas en 1995 y restablecidas parcialmente en los últimos años.
El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé designó a Andrésol en reemplazo de Jean-Michel Moïse, quien ocupaba el puesto desde noviembre de 2024. Este nombramiento forma parte del primer gabinete ministerial bajo el liderazgo pleno de Fils-Aimé, quien tomó las riendas del gobierno tras la disolución del Consejo Presidencial.
Mario Andrésol, de 64 años, cuenta con una trayectoria destacada en el ámbito militar y policial. Graduado de la Académie Militaire de Haití en 1984, sirvió como capitán de infantería antes de incorporarse a la Policía Nacional (PNH) tras la disolución del ejército en 1995. Durante su carrera policial, ocupó roles clave, incluyendo director general de la PNH y comisario principal de Puerto Príncipe. Además, ha realizado estudios de formación militar en Estados Unidos y Francia.
El restablecimiento del Ministerio de Defensa en 2011 y de las Fuerzas Armadas en 2017 marcó el inicio de un proceso para reconstruir la institución militar haitiana. Andrésol ahora liderará este esfuerzo en un país que enfrenta desafíos significativos en materia de seguridad y estabilidad política.
El nombramiento de Andrésol refleja la apuesta del gobierno haitiano por profesionales con experiencia para abordar las crisis internas. Sin embargo, la tarea de reconstruir las fuerzas armadas en un contexto de inestabilidad política y social requerirá no solo capacidad técnica, sino también un fuerte respaldo institucional y financiero.
El futuro de Haití sigue en juego, y los próximos pasos en la reconstrucción de sus instituciones militares serán cruciales para determinar el rumbo del país.




