Haití en manos del primer ministro tras fracaso del Consejo de Transición
El poder en Haití cambió de manos este sábado tras el colapso del Consejo Presidencial de Transición (CPT), un organismo creado por la ONU que dejó el país sumido en más violencia, pobreza y caos. El primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, asumió el control ejecutivo con la promesa de restaurar el orden, aunque las bandas armadas ya dominan el 90% de la capital.
Un traspaso forzado
Laurent Saint-Cyr, presidente del CPT, anunció el fin del mandato del Consejo y traspasó oficialmente el poder al primer ministro. "Haití no queda en un vacío. Ahora el Consejo de Ministros asumirá las responsabilidades", declaró. Sin embargo, el CPT deja un legado desastroso: más de 10.000 muertos, elecciones canceladas y una economía en picada.
Fils-Aimé, consciente del desafío, prometió actuar de inmediato. "Pondremos a Haití en primer lugar", dijo, elogiando a Saint-Cyr como "un hombre de Estado". Pero su discurso contrasta con la realidad: las calles siguen controladas por pandillas, y la policía haitiana, reforzada por blindados, lucha por contener la ola de crímenes.
El fracaso de la misión de la ONU
El CPT fue creado en abril de 2024 con tres objetivos clave: desarmar a las bandas, organizar elecciones y reformar la Constitución. No cumplió ninguno. En lugar de mejorar, la violencia escaló: nuevas zonas cayeron bajo control de grupos armados, y el referéndum constitucional nunca se realizó.
La semana pasada, el CPT intentó reemplazar a Fils-Aimé, pero EE.UU. bloqueó el movimiento, revocando visados a dos consejeros por presuntos vínculos con el crimen organizado. Mientras tanto, tres barcos de la Marina estadounidense llegaron a Puerto Príncipe como parte de una operación de "seguridad", aunque sin un plan claro para estabilizar el país.
Un futuro incierto
Haití enfrenta ahora su peor crisis en décadas. Sin elecciones a la vista y con una economía en ruinas, el primer ministro tendrá que gobernar bajo la sombra de las pandillas y la desconfianza internacional. Si no actúa rápido, el país podría caer en un caos aún mayor.





