El Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití ha iniciado el proceso para destituir al primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, apenas dos semanas antes de que expire su mandato. Este movimiento agrava aún más la crisis política en el país caribeño, que lleva años sumido en el caos.
Según un comunicado publicado en las redes oficiales del CPT, se ha tomado la decisión de nombrar a un nuevo jefe de Gobierno para garantizar la interinidad y facilitar la transición política tras la salida del Consejo. "El nuevo primer ministro asumirá el cargo durante 30 días para ayudar a estabilizar el país", afirmó Edgard Leblanc Fils, uno de los asesores del organismo.
La decisión llega en un contexto de creciente descontento popular. Leslie Voltaire, otro asesor presidencial, lamentó que "las expectativas de la población no se han cumplido", a pesar de los esfuerzos del CPT y del Gobierno.
Este anuncio se produce pocos días después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, respaldara a Fils-Aimé y pidiera la disolución del CPT antes del 7 de febrero. Rubio advirtió sobre la posible interferencia de "actores corruptos" en el camino de Haití hacia un gobierno electo.
El país ha vivido una ola de violencia en los últimos meses que llevó al entonces primer ministro, Ariel Henry, a renunciar en marzo de 2023. Henry había ascendido al poder en 2021 tras el asesinato del presidente Jovenel Moise. Desde entonces, Haití ha sido gobernado por el CPT, un organismo creado para pacificar el país y organizar elecciones tras una década sin comicios.
Sin embargo, la presencia de fuerzas internacionales no ha logrado frenar el poder de las pandillas que controlan gran parte del territorio. La situación se mantiene crítica, con una población empobrecida y sin perspectivas claras de estabilidad.





