Rusia iguala en días su guerra en Ucrania con la Segunda Guerra Mundial: un conflicto sin fin a la vista
Las tropas rusas llevan ya 1.418 días combatiendo en Ucrania, la misma cantidad de tiempo que duró la participación de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial (1941-1945). Lo que el Kremlin llamó inicialmente una "operación militar especial" se ha convertido en una guerra de desgaste, con un costo humano y económico devastador para Rusia y sin señales de un final cercano.
El conflicto comenzó el 24 de febrero de 2022 con la invasión rusa, pero a pesar de algunos intentos de negociación, ni Moscú ni Kiev han logrado avances significativos hacia la paz. Mientras tanto, las cifras de bajas rusas son alarmantes: según estimaciones independientes, más de un millón de soldados rusos han sido heridos o muertos, incluyendo entre 200.000 y 300.000 fallecidos. El gobierno de Vladimir Putin, sin embargo, solo reconoce oficialmente 5.937 muertos, una cifra que no ha actualizado desde septiembre de 2022.
De la "guerra relámpago" al estancamiento
Putin prometió una victoria rápida, pero la resistencia ucraniana convirtió la invasión en una campaña agotadora. Rusia ha destinado cerca del 7% de su PIB al esfuerzo bélico en 2025, mientras sus tropas avanzan lentamente, capturando solo pequeñas localidades en los últimos meses. Aunque controlan alrededor del 20% del territorio ucraniano, están lejos de sus objetivos iniciales.
El líder ruso ha comparado repetidamente esta guerra con la "Gran Guerra Patria" contra la Alemania nazi, incluso calificándola como una lucha "santa". El patriarca ortodoxo Kiril ha respaldado esta narrativa, tildando de "traidores" a quienes se oponen al conflicto. Sin embargo, a diferencia de 1941, cuando la URSS fue invadida, ahora es Rusia la acusada de agresión por la comunidad internacional.
Promesas incumplidas y un futuro incierto
En los primeros días de la invasión, propagandistas rusos aseguraron que tomarían Kiev en 72 horas. Cuatro años después, la capital ucraniana sigue en manos del presidente Volodímir Zelenski, quien se niega a rendirse. Mientras, el Kremlin enfrenta críticas internas y un creciente descontento por las pérdidas humanas.
Los soldados soviéticos lograron en 1.418 días expulsar a los nazis, liberar Europa del Este y tomar Berlín. Hoy, las tropas rusas luchan por conquistar pueblos fronterizos, en una guerra que ya es la más larga en la historia reciente de Rusia y que no parece tener fin.





