Crisis en el Estrecho de Ormuz golpea a las economías más pobres: 1000 millones de personas afectadas
El bloqueo en el Estrecho de Ormuz, provocado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, está hundiendo a las naciones más vulnerables del mundo en una crisis económica sin precedentes. Según un informe de la ONU, 75 países pobres y pequeños estados insulares enfrentan facturas de petróleo imposibles de pagar, lo que amenaza con paralizar sus economías y dejar a millones sin servicios básicos.
Desde febrero, el estrecho —por donde pasa gran parte del petróleo y gas del mundo— se ha convertido en un campo de batalla. El resultado: el precio del crudo se disparó un 40%, superando los 100 dólares por barril, mientras que la gasolina subió más del 50%. Para naciones como Mauritania, Gambia o Vanuatu, esto significa que hasta el 7% de su PIB se esfumará solo en pagar combustibles.
Elección imposible: comer o pagar la luz
Los gobiernos de estos países, donde viven casi 1000 millones de personas, ahora deben decidir entre comprar petróleo o invertir en hospitales y escuelas. "Cuando Ormuz se bloquea, los más pobres no pueden respirar", advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres.
En África, Tanzania, Uganda y Zambia dependen en más del 40% del petróleo que llega por esta ruta. Peor aún, islas como Seychelles importan el 99% de su combustible desde la zona en conflicto. Sin refinerías propias, estos países compran derivados ya procesados, mucho más caros, lo que encarece todo: desde el transporte hasta los alimentos.
Efecto dominó: inflación y deuda
El alza de precios ya provoca inflación, déficit comercial y devaluaciones monetarias. Países como Jamaica o Santa Lucía verán caer su crecimiento económico, mientras que la escasez de fertilizantes —también afectados por el bloqueo— podría desatar hambrunas en regiones agrícolas.
Mientras las potencias negocian un alto el fuego, las economías más frágiles pagan el precio. Y sin un acuerdo a la vista, la crisis solo empeorará.





