Crisis alimentaria global: La guerra en Oriente Medio dispara los precios y amenaza a los más pobres
El conflicto en Oriente Medio, con el cierre del Estrecho de Ormuz, ha desencadenado una crisis global de alimentos y fertilizantes que golpeará con mayor fuerza a los países más vulnerables. Según un informe de la OCDE y la FAO, la producción agrícola caerá hasta un 2.3% este año en naciones de bajos ingresos, mientras los precios de productos básicos como el trigo, el maíz y la carne se dispararán hasta un 7% para 2027.
Impacto desigual
Los países ricos apenas notarán un descenso del 1% en su producción, gracias a mayores reservas y capacidad de adaptación. Sin embargo, las naciones pobres –especialmente en África subsahariana y el sur de Asia– sufrirán escasez y dietas más restrictivas. Los fertilizantes, claves para la agricultura, serán un 29% más caros en 2026, lo que reducirá su uso en las regiones más necesitadas.
Precios por las nubes
- Trigo: +4.5% en 2026 y +7% en 2027.
- Maíz: +3% en 2026 y +7% en 2027.
- Carne de cerdo: +4% en 2027.
La energía, otro factor crítico, costará un 33% más este año, agravando los costos de producción. Mientras los consumidores en Europa y Norteamérica ajustarán sus gastos, millones en países pobres enfrentarán hambre y desnutrición.
Futuro incierto
A largo plazo, la OCDE proyecta un aumento del 13.3% en la producción agrícola global para 2035, liderado por la ganadería (+15.1%). Pero las desigualdades persistirán: los agricultores en países ricos ganarán 22,155 dólares anuales, mientras que en África subsahariana apenas superarán los 1,100 dólares.
Latinoamérica, con Brasil y Argentina a la cabeza, seguirá dominando las exportaciones, mientras Asia incrementará sus importaciones en un 55%. La crisis actual deja en evidencia la fragilidad del sistema alimentario mundial y cómo los conflictos geopolíticos pueden desestabilizar a los más débiles.





