El Gobierno de Groenlandia ha lanzado una guía de supervivencia para sus ciudadanos ante posibles crisis, en un contexto de tensiones con Estados Unidos. El folleto, titulado "Preparado para la crisis. Preparado para cinco días", detalla una lista de productos esenciales que cada hogar debe tener almacenados para enfrentar emergencias. La medida recuerda a la adoptada por Finlandia tras la invasión rusa de Ucrania, aunque en este caso se vincula a las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre el interés de EE.UU. en adquirir la isla.
La lista incluye tres litros de agua por persona al día, alimentos no perecederos, armas de caza, munición, materiales de pesca, equipos de primeros auxilios, mantas, linternas, baterías, velas, cerillas, dinero en efectivo, tarjetas de crédito, cargadores portátiles, estufas de queroseno y generadores de emergencia. También se recomienda tener un transistor a pilas y una lista de contactos esenciales. El folleto ofrece además consejos específicos para hogares con niños, ancianos o personas con necesidades especiales.
El Gobierno groenlandés, liderado por el centrista Jens-Frederik Nielsen, ha enfatizado que la iniciativa busca fortalecer la seguridad civil y preparar a la población para situaciones de emergencia, como los frecuentes apagones que afectan a la isla. Nielsen ha llamado a sus conciudadanos a "estar preparados" para todas las eventualidades, aunque descarta que sea probable el uso de fuerza militar. Sin embargo, no lo descarta por completo, citando las declaraciones de Trump en las que no excluía esa opción.
Groenlandia, territorio autónomo bajo la corona danesa, ha visto incrementada su importancia geoestratégica en los últimos años. Dinamarca y sus aliados de la OTAN han reforzado su presencia militar en la isla, con misiones de exploración y preparación para posibles operaciones coordinadas. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, aspira a establecer una presencia permanente de la OTAN en Groenlandia, similar a la desplegada en el Báltico.
Por su parte, el Gobierno danés ha rechazado categóricamente las pretensiones de Trump de iniciar negociaciones para la compra de Groenlandia. El ministro de Exteriores danés, Lokke Rasmussen, declaró que "lo que pretende Donald Trump no puede ser", subrayando que Dinamarca no renunciará a su integridad territorial. En su lugar, ambas partes acordaron crear un grupo de trabajo para abordar las preocupaciones de seguridad de Washington.
Esta situación refleja la creciente tensión en el Ártico, donde las potencias mundiales compiten por recursos estratégicos y rutas comerciales. La preparación de Groenlandia para posibles crisis subraya el impacto global de las tensiones entre Estados Unidos, Rusia y sus aliados europeos.





