Gran Bretaña enfrenta serias dudas sobre su capacidad para defender sus bases en Medio Oriente después de años de falta de inversión en sus fuerzas armadas. Este cuestionamiento surge tras un reciente ataque con drones en la base RAF Akrotiri en Chipre, donde un dron logró atravesar las defensas aéreas británicas y otros dos fueron derribados. Aunque las autoridades informaron que los daños fueron “mínimos” y no hubo víctimas, el incidente ha expuesto posibles deficiencias en la capacidad defensiva del Reino Unido.
La Secretaria de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, aseguró que se han trasladado recursos adicionales a Chipre, incluyendo sistemas de radar, antidrones, aviones F-35 y defensa aérea terrestre. Sin embargo, los mayores recursos de defensa aérea del Reino Unido están actualmente ausentes, lo que obliga al país a depender de la ayuda de sus aliados. La Royal Navy cuenta con seis destructores Tipo 45 destinados a la defensa aérea, pero solo tres están operativos, y apenas uno, el HMS Duncan, se encuentra en el mar.
La situación se complica aún más por la comparación con otros países. La Armada francesa ha desplegado su grupo de ataque del portaaviones Charles de Gaulle en el Mediterráneo oriental, mientras que Grecia ha enviado dos fragatas y aviones de combate para reforzar la defensa de Chipre. Estos movimientos destacan la debilidad británica en la región.
John Supko, ex agregado de defensa del Reino Unido en Moscú, criticó duramente al Ministerio de Defensa por su falta de previsión y juicio. En un mensaje en X, afirmó que el Reino Unido está “a unos cientos de metros de una pérdida importante de vidas militares británicas” y calificó la situación como “vergonzosa”.
El incidente en Akrotiri, que alberga a más de 3.500 empleados británicos y sus familias, ocurrió a medianoche cuando un dron “kamikaze” impactó en la base. Fuentes de seguridad vincularon el ataque a grupos terroristas de Hezbollah respaldados por Irán, que operan desde el Líbano, a solo 120 millas de distancia. El comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Ebrahim Jabari, declaró que Akrotiri está “en el marco” después de que Reino Unido permitiera a Estados Unidos utilizar bases británicas para ataques contra Irán.
Además, la capacidad británica para prevenir ataques con misiles dirigidos a aliados en la región también está en duda. Solo uno de los cinco submarinos de ataque clase Astute equipados con misiles de crucero está en el mar, y actualmente se encuentra en Australia promoviendo un acuerdo de construcción de submarinos.
Mientras tanto, el gobierno británico ha insistido en que solo permitió el uso de sus bases para acciones “defensivas” y no se unió al ataque liderado por Estados Unidos. Chipre ha exigido garantías de que las bases de la RAF se utilizarán únicamente para actividades “humanitarias”.
Este episodio subraya la necesidad urgente de que Reino Unido aumente su inversión en defensa, especialmente mientras enfrenta crecientes amenazas en una de las regiones más inestables del mundo. La falta de recursos y planificación podría dejar al país en una posición vulnerable frente a futuros ataques.





