El Gobierno de Ecuador ha solicitado formalmente información a Estados Unidos sobre el caso de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años detenido durante una operación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Minnesota. La imagen del pequeño, flanqueado por agentes y a punto de ser subido a un vehículo policial, ha dado la vuelta al mundo y se ha convertido en un símbolo de la controvertida actuación de las autoridades migratorias estadounidenses.
El incidente ocurrió durante una redada dirigida contra el padre de Liam, Adrián Conejo. Según el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, los agentes se vieron obligados a hacerse cargo del menor para evitar dejarlo solo en medio de una ola de frío extremo que azota la región. Sin embargo, la detención del niño ha generado una ola de indignación y ha vuelto a poner bajo el foco las prácticas del ICE, especialmente en Minnesota, donde las tensiones migratorias ya estaban en su punto máximo tras varios incidentes violentos.
Actualmente, Liam y su padre se encuentran en Texas, en un centro de procesamiento migratorio del ICE. Las autoridades ecuatorianas han confirmado que mantienen contacto permanente con el consulado local para vigilar su bienestar.
La madre de Liam fue requerida para asumir la custodia del niño, pero se negó por temor a ser deportada. Según el pastor Sergio Amezcua, quien la ha estado apoyando, la mujer está "aterrorizada" y ha evitado buscar ayuda oficial. Mientras tanto, el Consulado de Ecuador en Estados Unidos ha ofrecido asistencia completa y está pendiente de la audiencia judicial que determinará el futuro migratorio de padre e hijo.
Este caso se suma a una serie de protestas contra el ICE en Minneapolis, donde la población ha expresado su rechazo a las prácticas de la agencia tras el asesinato de Renee Good, una mujer que fue disparada por un agente federal el pasado 7 de enero. Decenas de miles de personas han salido a las calles, desafiando temperaturas extremas, para exigir justicia y mostrar su apoyo a las familias afectadas por estas acciones.
El caso de Liam Conejo Ramos ha puesto en evidencia las tensiones en torno a las políticas migratorias de Estados Unidos y ha generado un intenso debate internacional sobre el tratamiento de los menores en estas operaciones.





