San Juan, Puerto Rico.— La gobernadora Jenniffer González ha decidido no declarar un nuevo estado de emergencia por violencia de género, a pesar de que en lo que va de 2025 se han registrado 11 feminicidios. En su lugar, González ha apostado por un enfoque centrado en la educación emocional en las escuelas públicas como herramienta clave para prevenir la violencia desde temprana edad.
El nuevo currículo de manejo de emociones, que ya está en proceso de implementación por el Departamento de Educación, busca dar a los estudiantes herramientas para canalizar sus emociones y evitar actos violentos. “Una vida es demasiado, aunque las estadísticas bajen. Este programa les dará a los estudiantes recursos para canalizar sus emociones y evitar actos violentos”, afirmó la gobernadora.
González explicó que prefiere redirigir los recursos hacia campañas de prevención, orientación, apoyo directo a víctimas y la creación de más centros de atención, en coordinación con la Oficina de la Procuradora de las Mujeres y el Departamento de Justicia. “Queremos romper los patrones de conducta desde la raíz. Apostamos a la prevención con herramientas reales”, añadió.
Sin embargo, esta decisión llega en un momento crítico, pues en las últimas tres semanas se han registrado tres feminicidios que han conmocionado al país. El más reciente ocurrió el lunes, cuando Keitshalys Rodríguez Figueroa, de 18 años, fue asesinada por su pareja, Jorge Daniel Arman Cordero, de 20, quien luego se quitó la vida. Según testigos, el joven había advertido a un amigo que “algo iba a pasar” antes del crimen.
El 17 de junio, Ramona Umpierre Vázquez fue asesinada por su esposo, Antonio Pabón Morales, de 51 años, quien también hirió a su hijo durante el ataque. Pabón Morales, presuntamente con problemas de salud mental, falleció posteriormente a causa de una convulsión.
Otro caso que ha estremecido a la isla fue el de Linda Ledee Díaz, de 29 años, asesinada por su pareja de nueve meses, Emmanuel Colón Díaz, frente a un correo municipal en Carolina. El agresor también se suicidó en la escena.
Ante esta ola de violencia, la decisión de la gobernadora de no reactivar el estado de emergencia ha generado debate. Mientras algunos apoyan su enfoque en la prevención y educación, otros señalan la urgencia de medidas más contundentes para proteger a las mujeres en riesgo.



