Ghislaine Maxwell, la cómplice de Epstein que ahora busca el perdón de Trump desde prisión
Ghislaine Maxwell, la exsocialité británica condenada a 20 años por tráfico sexual de menores con Jeffrey Epstein, sigue siendo un enigma incluso tras las rejas. Ahora, la mujer de 64 años —descrita como "la arquitecta clave" de la red de abusos— apuesta por un indulto de Donald Trump para salir de su prisión de Texas.
Maxwell no fue una simple acompañante. Según las víctimas y los fiscales, reclutaba a chicas vulnerables, las ganaba con su elegancia y las entregaba a Epstein y sus poderosos contactos, incluido el príncipe Andrés. "Era la cara amable de la trampa", resumió una superviviente.
De la alta sociedad al crimen
Hija del polémico magnate Robert Maxwell —espía y estafador—, Ghislaine creció entre lujos y carencias emocionales. En Oxford, ya mostraba su obsesión por el poder. Tras la muerte de su padre, se instaló en Nueva York, donde Epstein se convirtió en su salvación económica… y su perdición.
Entre 1994 y 2004, la pareja operó una red global de abusos desde mansiones en EE.UU., Londres y el Caribe. Maxwell recibió más de 30 millones de dólares por su papel, pero al arrestarla en 2020, aseguró estar en bancarrota. Los fiscales descubrieron cuentas secretas con hasta 20 millones.
La última jugada
Hoy, en una prisión de mínima seguridad, Maxwell ha visto fracasar sus apelaciones al Supremo. Su última esperanza: Trump, quien no ha descartado perdonarla. Mientras, las víctimas esperan que cumpla toda su condena. "Ella sabía lo que hacía", declaró una de ellas. "Era su juego".





