El jefe del Ejército de Pakistán llega a Irán en un nuevo intento por frenar la guerra con EE.UU.
El general Asim Munir, jefe del Ejército paquistaní, aterrizó este viernes en Teherán como mediador oficial entre Irán y Estados Unidos, en medio de un tenso pulso diplomático para detener una guerra que estalló en febrero tras ataques occidentales. Sin embargo, las esperanzas de un acuerdo inmediato se desvanecieron después de que Irán advirtiera que las diferencias con Washington son "demasiado profundas" para resolverse pronto.
El portavoz iraní Ismaeil Baqaei admitió que las negociaciones avanzan lentamente: "No se puede esperar una solución definitiva en semanas o con solo unas pocas reuniones". Las declaraciones, difundidas por medios estatales, reflejan el escepticismo de Teherán mientras Pakistán intenta mediar en un conflicto que ya ha escalado a bloqueos marítimos y bombardeos en el Líbano.
Propuestas rechazadas y tensiones crecientes
La visita de Munir ocurre dos días después de que Pakistán entregara a Irán la última propuesta estadounidense, que sigue a un rechazo rotundo del presidente Donald Trump a las condiciones previas de Teherán. El gobierno iraní exige el fin de las sanciones, compensaciones por daños de guerra y el control total del estratégico estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el petróleo global.
Mientras tanto, el secretario de Estado Marco Rubio admitió "pequeños avances", pero advirtió que EE.UU. no tolerará peajes en aguas internacionales. Incluso sugirió un "plan B" con aliados europeos para reabrir el estrecho por la fuerza si las conversaciones fracasan.
Violencia en el Líbano y sanciones occidentales
El conflicto ya ha arrastrado al Líbano, donde Hezbollah —aliado de Irán— ha lanzado cohetes contra Israel en represalia por los bombardeos iniciales. Aunque una tregua entró en vigor en abril, los ataques israelíes continúan, dejando más de 3.100 muertos, según autoridades libanesas. Solo este viernes, diez personas, incluidos rescatistas y un niño, murieron en nuevos bombardeos.
En respuesta, EE.UU. sancionó a nueve miembros de Hezbollah, entre ellos dos militares libaneses, acusándolos de sabotear la paz. La Unión Europea también estudia castigos contra funcionarios iraníes por el bloqueo en Ormuz.
Un camino largo hacia la paz
Hasta ahora, el único diálogo directo entre EE.UU. e Irán —celebrado en Islamabad en abril— terminó en fracaso. Con ambas partes intercambiando ultimátums y la amenaza de una reanudación total de la guerra, la mediación de Pakistán se perfila como una de las últimas opciones para evitar una catástrofe regional. Pero, como advirtió Teherán, la paciencia será clave.





