El precio medio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó este sábado los 4,10 dólares por galón, un nivel no visto desde 2022, según la asociación automovilística AAA. Este alza, superior al 37 % desde que comenzó el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero, refleja el impacto de la guerra en los mercados energéticos globales.
El cierre del estrecho de Ormuz, un punto crítico por donde circula una quinta parte del suministro mundial de petróleo, ha disparado aún más los precios. El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió a Irán este sábado que tiene 48 horas para alcanzar un acuerdo y reabrir el estrecho o enfrentará "un infierno" con ataques a sus instalaciones energéticas.
El precio de la gasolina superó la barrera psicológica de los 4 dólares por galón el martes pasado, algo que no ocurría desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. En aquel momento, el combustible llegó a superar los 5 dólares por galón durante una semana.
La situación ha llevado al petróleo intermedio de Texas (WTI) a cerrar este jueves por encima de los 100 dólares el barril. Además, los contratos de futuros para mayo, referencia en EE.UU., se dispararon un 11 % hasta los 111,54 dólares por barril al término de la última sesión semanal.
Este incremento en los precios del combustible golpea directamente a los consumidores estadounidenses y profundiza las tensiones globales en un momento crítico para la economía mundial.





