Una funcionaria judicial argentina fue detenida por liderar una red criminal que utilizó escaneos de ojos y datos biométricos para robar identidades y mover 27 mil millones de pesos (aproximadamente 270 millones de dólares) a través de cuentas fantasma. El operativo, liderado por la Policía Federal Argentina (PFA), desmanteló una organización vinculada a un casino online clandestino y otras actividades ilícitas.
La funcionaria, identificada como A.M., captaba a personas vulnerables a través del Patronato de Liberados, ofreciéndoles 80 mil pesos (unos 800 dólares) a cambio de su documento de identidad, fotografías y el escaneo de sus ojos. Con esta información, la red abría cuentas bancarias y billeteras virtuales, pero mantenía el control total sobre teléfonos, correos electrónicos y claves.
La investigación reveló que las cuentas recibían transferencias constantes que eran rápidamente vaciadas. El dinero se movía a través de billeteras virtuales, terminales de pago, operaciones financieras y criptoactivos, distanciándolo de su origen ilícito.
Tres personas fueron detenidas: A.M., M.P. (encargado de la apertura y administración de cuentas) e I.L.M., vinculado al nivel financiero y a la causa Sur Finanzas, una financiera investigada por lavado de dinero y asociación ilícita ligada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
En los allanamientos realizados en Buenos Aires y Córdoba, se incautaron grandes sumas de dinero, computadoras, dispositivos de almacenamiento, tarjetas bancarias, un BMW de alta gama y una pistola Glock calibre 9×19 mm.
Los investigadores sospechan que la estructura criminal no se limita a los detenidos y podría tener conexiones interprovinciales e internacionales. Ahora buscan identificar a los beneficiarios finales y no descartan nuevas detenciones en los próximos días.
Este caso expone la sofisticación del lavado de dinero en Argentina y la vulnerabilidad de personas en situaciones económicas precarias, cuyas identidades fueron explotadas para alimentar un circuito delictivo multimillonario.











