Francia está llevando a cabo los mayores ejercicios militares en Europa desde el final de la Guerra Fría. Más de 12.500 soldados, incluyendo tropas españolas, participan en la operación Orion-26, un simulacro masivo diseñado para preparar a las fuerzas europeas para futuros conflictos armados. El presidente Emmanuel Macron supervisó personalmente las maniobras, que incluyen el uso de tecnología avanzada, como drones y tanques modernos, en los campos de entrenamiento de Mourmelon y Mailly-Le-Camps.
El ejercicio, que comenzó a principios de abril, involucra a ejércitos de varios países aliados, como Bélgica, Italia y Grecia, bajo el mando de la OTAN. El objetivo es simular escenarios de combate realistas, preparando a las fuerzas para enfrentar amenazas híbridas y conflictos modernos. Francia ha destacado la importancia de la coordinación entre las naciones europeas y la necesidad de modernizar sus fuerzas armadas.
Durante las maniobras, los militares entrenaron con una amplia variedad de armas y equipos, incluidos tanques César y Leopard, helicópteros Tigre y drones de última generación como el pequeño Gecko, capaz de transportar proyectiles explosivos. Los soldados practicaron tácticas de combate en trincheras, campos abiertos y áreas despejadas, enfrentando condiciones extremas y simulaciones de ataques enemigos.
Macron, quien estuvo presente en el "asalto final" del ejercicio, subió a un helicóptero Griffon para supervisar las operaciones desde el aire. "Orion es una señal clara para nuestros adversarios y socios europeos, incluida Ucrania", declaró el presidente francés al concluir las maniobras.
El ejercicio Orion-26 marca un hito en la estrategia militar europea, enfatizando la capacidad de las fuerzas aliadas para actuar conjuntamente en un contexto global cada vez más inestable.





