El ambicioso proyecto europeo para desarrollar un caza de combate de nueva generación (FCAS) ha colapsado definitivamente por las disputas entre Francia y Alemania, según fuentes cercanas al programa. La ruptura del acuerdo tripartito -que involucraba a España- despeja el camino para buscar alternativas, con Suecia emergiendo como principal candidato para liderar un nuevo consorcio.
Fin de una era
El dream team aeronáutico formado por Dassault (Francia) y Airbus (Alemania/España) se rompe tras años de tensiones. El proyecto, clave para la defensa europea frente a potencias como EE.UU. y China, acumulaba retrasos críticos. Francia priorizará su caza Rafale, mientras Alemania y España exploran ahora un nuevo diseño con tecnología sueca de Saab, fabricante de los Gripen.
Carrera contrarreloj
Europa ha perdido la ventaja en la era de los cazas furtivos de 5ª generación -como el F-35 estadounidense- y no puede permitirse otro retraso para la 6ª generación. "Estamos ante una oportunidad de reinvención", admiten fuentes militares españolas. Madrid insiste en mantener viva la colaboración en sistemas de armas avanzados y la "nube de combate" -área liderada por la española Indra-, que integraría datos satelitales, drones y tropas en tiempo real.
Oportunidad sueca
Contactos discretos entre empresas y gobiernos sugieren un nuevo eje Berlín-Madrid-Estocolmo. El 12 de mayo, altos ejecutivos de Saab y representantes de Indra, Airbus España y Navantia mantuvieron un encuentro clave en la embajada sueca en Madrid, con presencia del teniente general Miguel Yborra (Ministerio de Defensa español) y la delegada sueca Malin Persson.
Italia, otra candidata natural, queda fuera al estar comprometida con el proyecto GCAP junto a Reino Unido y Japón. La UE presiona para que el futuro caza sea "europeo, no nacional", pero las tensiones industriales siguen latentes. Francia podría desarrollar finalmente un modelo paralelo, aunque compartiendo sistemas de armas con el resto del continente.
La crisis del FCAS refleja los desafíos de Europa para competir en defensa ante gigantes como Lockheed Martin o Boeing, mientras las amenazas globales exigen respuestas urgentes. La próxima semana, en la feria aeroespacial ILA de Berlín, se esperan anuncios oficiales que marcarán el futuro de la aviación militar europea.





