El segundo fondo de pensiones más grande de Canadá corta lazos con DP World tras revelarse los turbios vínculos de su director con Jeffrey Epstein
El Fondo de Pensiones de Quebec (Caisse de dépôt et placement du Québec) ha suspendido todos sus acuerdos con la multinacional portuaria DP World después de que salieran a la luz los escandalosos vínculos de su director ejecutivo, el sultán Ahmed bin Sulayem, con el difunto financiero y convicto sexual Jeffrey Epstein. Los documentos judiciales revelan que ambos intercambiaron mensajes explícitos sobre encuentros sexuales y hasta discutieron un inquietante "video de torturas".
Según correos electrónicos publicados por el Departamento de Justicia de EE.UU., Epstein le escribió a Bin Sulayem en 2009: "¿Dónde estás? ¿Estás bien? Me encantó el video de tortura". Aunque el nombre del destinatario fue inicialmente oculto, archivos judiciales confirmaron que se trataba del magnate emiratí, quien mantuvo una estrecha amistad con Epstein durante más de una década, incluso después de que el estadounidense fuera condenado por prostitución de menores en 2008.
Relación empresarial y contactos de alto nivel
Los mensajes muestran que Bin Sulayem, presidente de DP World, no solo hablaba con Epstein sobre experiencias sexuales, sino que también intercambiaban favores empresariales y políticos. El empresario llegó a ofrecerle ayuda para crear un resort privado y mencionó sus visitas a la infame isla del financista, Little Saint James, donde ocurrieron abusos a menores.
DP World, propiedad del gobierno de Dubái, es una de las mayores operadoras portuarias del mundo, controlando el 10% del comercio global. En Canadá, el fondo de pensiones quebequés posee el 45% de su filial local, lo que convierte esta ruptura en un golpe financiero significativo.
Un pasado polémico y un imperio en ascenso
Bin Sulayem, de 68 años, comenzó como funcionario de aduanas en Dubái y escaló hasta convertirse en uno de los hombres más poderosos de los Emiratos Árabes Unidos. Dirige no solo DP World, sino también empresas inmobiliarias como Seven Tides International. Su cercanía con la élite gobernante, incluido el jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, lo ha mantenido en la cúpula del poder económico.
La decisión del fondo canadiense refleja la creciente presión sobre empresas vinculadas a figuras controvertidas. Mientras, DP World no ha comentado públicamente los documentos que implican a su director, pero la sombra de Epstein sigue persiguiendo a quienes estuvieron cerca de él.





