El FMI rebaja sus previsiones globales por la guerra en Oriente Medio mientras la IA salva a EE.UU.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha recortado su pronóstico de crecimiento mundial para 2026, advirtiendo que el conflicto en Oriente Medio está frenando la economía global, pese al impulso de la inteligencia artificial en países como Estados Unidos. La organización ahora prevé un crecimiento del 3% este año, una décima menos que lo estimado en abril.
América Latina se mantendrá estable, con un avance del 2,4% en 2026, aunque con diferencias marcadas entre países. Brasil, por ejemplo, crecerá un 2,4% este año, mientras que México solo logrará un 1,2% debido a la incertidumbre interna. Argentina, en cambio, destaca con un optimista 3,5%, gracias a su ajuste macroeconómico y una inflación que caería al 25% a fin de año.
Oriente Medio, el gran perdedor
La región más golpeada es Oriente Medio, donde el crecimiento se desplomará a un magro 0,7% en 2026 por el cierre del estrecho de Ormuz y las tensiones entre Israel, Irán y EE.UU. Irak y Catar son los más afectados, mientras Arabia Saudita resiste con un 1,7%. Irán, pese a mejorar sus perspectivas, seguirá en recesión (-5,4%).
La IA salva a EE.UU.
Mientras el mundo sufre por la crisis energética, Estados Unidos se beneficia del boom de la inteligencia artificial, manteniendo un crecimiento del 2,3%. El FMI subraya que las economías ligadas a la tecnología resisten mejor, mientras que los importadores de energía sin acceso a esta cadena de valor se hunden.
La inflación global sigue siendo un problema, aunque el FMI la atribuye a un "bache temporal" por el alza de alimentos y energía. La zona euro, por su parte, verá su crecimiento recortado en 0,2 puntos.
Pese a los ajustes, el FMI confía en una recuperación en "V", más pronunciada de lo esperado, compensando las pérdidas de este año con ganancias en 2027. Pero el mensaje es claro: la guerra y la tecnología están dibujando un mundo económico cada vez más desigual.





