El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó hoy sus previsiones de crecimiento para la economía global en 2026, atribuyendo este ajuste al impacto de la guerra en Medio Oriente, que no ha sido compensado por completo por el auge de la inteligencia artificial. La economía mundial crecerá solo un 3% este año, una décima menos que lo estimado en abril, en un contexto de tensiones geopolíticas y desafíos económicos persistentes.
América Latina se mantiene estable, con un crecimiento esperado del 2.4% en 2026, aunque se prevé una leve aceleración al 2.7% para 2027. Brasil, la mayor economía de la región, mostrará resiliencia con un crecimiento del 2.4% este año, aunque podría desacelerarse ligeramente en el próximo. México, por su parte, experimentará un modesto repunte del 1.2%, impulsado por políticas menos restrictivas, aunque la incertidumbre seguirá limitando su dinamismo.
Argentina emerge como un punto brillante en la región, con una previsión de crecimiento del 3.5% para 2026, respaldada por un sólido desempeño macroeconómico y un proceso de desinflación que reduciría la inflación al 25% para fin de año, según el FMI.
Sin embargo, el panorama es más sombrío en Medio Oriente y Asia Central, donde el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha dejado fuertes cicatrices económicas. La región crecerá solo un 0.7% este año, aunque se espera una recuperación significativa en 2027, con un crecimiento del 6.5%. Países como Irak y Catar han sido particularmente afectados por el cierre temporal del estrecho de Ormuz, clave para sus exportaciones de hidrocarburos. Arabia Saudita resiste mejor, con un crecimiento estimado del 1.7%, mientras que Irán sigue en recesión, con una caída del 5.4% en su economía.
Estados Unidos mantiene un crecimiento estable del 2.3%, a pesar de la incertidumbre política en vísperas de las elecciones legislativas. En Asia, China lidera la recuperación con un crecimiento revisado al 4.6%, impulsado por el encarecimiento del petróleo y factores estructurales. Japón y Corea del Sur también mejoraron sus perspectivas, con crecimientos del 0.6% y 2.6%, respectivamente, gracias al apoyo fiscal y la demanda externa de semiconductores.
El FMI espera que las pérdidas de crecimiento de este año se compensen parcialmente en 2027, aunque insiste en que la incertidumbre global sigue siendo alta. La guerra en Medio Oriente y sus efectos en los mercados energéticos siguen siendo los principales factores que condicionan la economía mundial.



