Crisis venezolana domina firma del histórico acuerdo UE-Mercosur mientras líderes exigen democracia
La sombra de Venezuela se proyectó sobre la histórica firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur en Asunción este sábado, donde líderes latinoamericanos exigieron el retorno de la democracia al país petrolero tras la captura de Nicolás Maduro.
El presidente panameño Raúl Mulino lanzó el mensaje más contundente: "Venezuela es un gran país que aportaría mucho a la región si recupera su libertad", instando a no ignorar la crisis. Su llamado contrastó con el tono conciliador del boliviano Rodrigo Paz, quien pidió solidaridad con el pueblo venezolano "en democracia, nada fuera de ella".
Milei pide liberar presos políticos
El argentino Javier Milei aprovechó el foro para exigir la liberación de presos políticos, incluido su compatriota Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2024. El líder libertario respaldó abiertamente las acciones de EE.UU. contra Maduro, alabando la postura de Donald Trump.
Acuerdo con sabor a geopolítica
El tratado UE-Mercosur, negociado durante 25 años, crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo (700 millones de personas). Pero el evento trascendió lo económico: se convirtió en plataforma para presionar por cambios en Venezuela, demostrando cómo la crisis caribeña sigue fracturando a la región.
Telón de fondo
La captura de Maduro y su esposa Cilia Flores por EE.UU. hace dos semanas –y su posterior extradición a Nueva York– ha intensificado las divisiones geopolíticas. Mientras algunos países celebran el fin de su régimen, otros como Bolivia lo ven como injerencia extranjera.
El acuerdo comercial, aunque técnicamente enfocado en aranceles y mercados, quedó marcado por un mensaje político inequívoco: América Latina no olvida a Venezuela, pero sus líderes no se ponen de acuerdo sobre cómo ayudarla.











