Tormentas de arena asfixian Medio Oriente: hospitales colapsados y vuelos cancelados
Una feroz tormenta de arena cubrió este lunes Irak, Siria e Irán, tiñendo los cielos de rojo anaranjado y desatando el caos en la región. Centenares de personas fueron hospitalizadas por problemas respiratorios, mientras aeropuertos suspendieron operaciones ante la nula visibilidad.
Es la cuarta tormenta en seis semanas, un fenómeno sin precedentes que expertos vinculan al cambio climático y la mala gestión ambiental. En Bagdad, las calles quedaron desiertas y las autoridades repartieron mascarillas entre policías y trabajadores esenciales.
Impacto inmediato
- Irak: 2.000 hospitalizados solo en mayo por inhalación de polvo.
- Irán: Cancelados 70 vuelos en Teherán. Escuelas cerradas en cinco provincias.
- Siria: Cultivos destruidos en zonas ya golpeadas por la sequía.
"Es como respirar fuego", describió un comerciante de Basora a The Sun, donde termómetros superaron los 50°C. Meteorólogos advierten que la temporada de tormentas, antes limitada a primavera, ahora se extiende hasta agosto por la desertificación.
Causas y advertencias
Activistas señalan la tala ilegal y la sobreexplotación de ríos como factores clave. La ONU estima que el 40% del suelo iraquí podría convertirse en desierto antes de 2050. "Esto no es solo clima, es negligencia", acusó un experto local.
Mientras, gobiernos regionales prometen "planes de reforestación", pero pobladores exigen acciones inmediatas. La próxima tormenta ya se anuncia para el jueves.





