El exdeportista olímpico canadiense Ryan Wedding, acusado de liderar una peligrosa red internacional de narcotráfico, fue detenido en México tras una década de evadir a las autoridades. La organización que dirigía habría generado más de mil millones de dólares anuales en ganancias ilícitas, según las investigaciones del FBI y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Wedding llevaba años refugiado en México bajo la protección del Cártel de Sinaloa.
La captura de Wedding fue confirmada por Kash Patel, director del FBI, y Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad de México. El exatleta de 44 años estaba en la lista de los 10 fugitivos más buscados por su presunta participación en una red de tráfico de cocaína que operaba entre Colombia, México, Estados Unidos y Canadá. Además, se le acusa de estar vinculado al asesinato de un testigo en Medellín, Colombia, en enero de 2025.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) identificó a nueve personas como colaboradores clave de Wedding, incluyendo a tres mujeres y seis hombres. Entre ellas se encuentra su esposa, Miryam Andrea Castillo Moreno, nacida en Nuevo León, México, quien habría ayudado a blanquear dinero del narcotráfico. También destacan Carmen Yelinet Valoyes Florez, una colombiana que dirige una red de prostitución de lujo en México, y Daniela Alejandra Acuña Macías, su novia, quien habría cobrado grandes sumas de dinero a Wedding.
La organización empleaba métodos sofisticados para mover y blanquear dinero, incluyendo criptomonedas y empresas fachada. Además, se le atribuyen asesinatos sistemáticos de rivales, colaboradores y testigos, lo que dificultó la acción de las autoridades. Entre los colaboradores también figuran Edgar Aaron Vázquez Alvarado, un exagente mexicano que habría brindado protección a Wedding, y Deepak Balwant Paradkar, un abogado canadiense implicado en sobornos y asesinatos.
La OFAC bloqueó todos los bienes de los presuntos colaboradores y expuso públicamente sus actividades criminales. La detención de Wedding marca un hito en la lucha contra el narcotráfico internacional, aunque las autoridades advierten que la red podría seguir operando bajo nuevos liderazgos. Este caso resalta la complejidad de las estructuras criminales transnacionales y los desafíos que enfrentan los organismos de seguridad para desmantelarlas.





