Exministro cubano condenado a cadena perpetua por corrupción y traición
Alejandro Gil Fernández, exviceprimer ministro y exministro de Economía de Cuba, ha sido condenado a cadena perpetua por delitos de corrupción, espionaje y traición a la patria. El Tribunal Supremo Popular lo declaró culpable de aprovechar su cargo para enriquecerse y dañar la economía del país.
El juicio, celebrado en La Habana, reveló que Gil Fernández recibió sobornos de empresas extranjeras, falsificó documentos públicos y evadió impuestos. Según el tribunal, su conducta causó graves perjuicios al Estado cubano.
Gil Fernández fue un hombre clave en el Gobierno de Miguel Díaz-Canel y lideró el polémico "reordenamiento monetario", que fracasó en solucionar la crisis económica. Durante su gestión (2018-2024), Cuba enfrentó una severa recesión, inflación del 15% y escasez de alimentos y energía.
Aunque la sentencia puede apelarse en diez días, no se ha conocido ninguna reacción de su defensa. Muchos ven en su caída un intento del régimen de culpar a un chivo expiatorio por los problemas del país.
Mientras tanto, la isla sigue sumida en una crisis sin precedentes, agravada por sanciones internacionales y desastres naturales. El Gobierno promete "corregir errores", pero los cubanos siguen sufriendo las consecuencias.
¿Justicia o purga política? El caso deja más preguntas que respuestas en una Cuba al borde del colapso.





