Reino Unido y Francia lideran plan para controlar el Estrecho de Ormuz tras la guerra, mientras potencias globales chocan por el poder
El Reino Unido y Francia están avanzando en un plan para tomar el control de la seguridad en el Estrecho de Ormuz una vez finalice el conflicto en Medio Oriente, en un audaz movimiento que reduciría la dependencia de Estados Unidos en una de las rutas petroleras más críticas del mundo.
La iniciativa, impulsada por el primer ministro británico Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel Macron, incluiría operaciones de desminado, escolta de buques comerciales y vigilancia marítima. El objetivo: asegurar el flujo de petróleo sin la supervisión directa de Washington.
Pero el plan no está exento de desafíos. Alemania ha mostrado resistencia, y la exclusión de EE.UU. podría generar tensiones con la OTAN. Mientras tanto, China y Rusia aprovechan el vacío para fortalecer su alianza estratégica, presentándose como los nuevos "garantes de estabilidad" global.
El juego de poder en Ormuz
El estrecho, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, se ha convertido en el campo de batalla silencioso entre las grandes potencias.
- Europa busca demostrar su autonomía militar con la misión "Aspides", pero enfrenta divisiones internas.
- China y Rusia sellaron una alianza en Beijing, prometiendo "defender los intereses del Sur Global" y respaldar el programa nuclear iraní.
- EE.UU. intenta equilibrar presión militar y diplomacia, con Trump negociando con Irán mientras refuerza el bloqueo en la zona.
¿Qué significa para el Reino Unido?
Si el plan avanza, Londres recuperaría influencia en una región clave, pero asumiría riesgos operativos y políticos. Un fracaso dejaría a Europa relegada frente a Moscú y Pekín, que ya están moviendo fichas.
Mientras tanto, Irán sigue siendo la pieza clave: sus decisiones sobre su programa nuclear podrían redefinir el tablero. Rusia ya ofreció custodiar su uranio, pero EE.UU. exige garantías a largo plazo.
El mundo mira a Ormuz: lo que ocurra allí marcará quién manda en la próxima década.





