Europa busca su soberanía ante amenaza rusa mientras Hungría frena decisiones clave
Europa enfrenta su momento más decisivo en décadas, con la guerra en Ucrania, la sombra de Rusia y las divisiones internas poniendo a prueba su futuro. Los ministros de Exteriores de España y Polonia, José Manuel Albares y Radosław Sikorski, alertaron en el Cercle d’Economia de Barcelona que el continente debe avanzar hacia una "soberanía europea", incluyendo un ejército común, para sobrevivir en un mundo cada vez más peligroso.
Albares fue claro: "La guerra en Ucrania definirá el futuro de Europa". No solo es una lucha por valores democráticos, sino que marcará cómo se organiza la seguridad continental. El ministro español insistió en que la UE debe integrar sus industrias de defensa y superar su dependencia de EE.UU., cuyo rumbo político sigue siendo impredecible.
Sikorski, cuyo país limita con Ucrania, admitió que el flanco oriental de Europa está bajo presión máxima, pero se mostró optimista: "Putin pensó que conquistaría Ucrania en semanas. Ahora pierde terreno y soldados que no puede reemplazar".
El veto de Hungría frena a Europa
El mayor obstáculo para actuar es interno: el derecho de veto en el Consejo Europeo, que países como Hungría usan para bloquear decisiones. Albares criticó a Viktor Orbán por paralizar durante meses las ayudas a Ucrania: "Me repugna cuando un país frena a los demás sin motivo vital".
Polonia, tradicional aliado de Hungría, también cuestionó el sistema. Sikorski señaló que la unanimidad no es sinónimo de democracia y que el actual modelo "permite a Francia y Alemania formar minorías de bloqueo con facilidad".
¿Solución? Una "vanguardia" de países
Ante los bloqueos, Albares recordó que los grandes avances europeos —como el euro o Schengen— no empezaron con todos los miembros, sino con un grupo pionero. Así ve el futuro: "Así es como avanzará Europa", afirmó.
Mientras, el ministro español defendió que el catalán sea lengua oficial de la UE "más tarde o más temprano", otro tema que enfrenta resistencias.
En un mundo donde Rusia avanza, EE.UU. duda e Irán amenaza, Europa corre contra el reloj para unirse o quedar atrás.





