Estados Unidos ha anunciado la formación de una Junta Ejecutiva para supervisar el nuevo Gobierno de Gaza, integrada por destacadas figuras internacionales como el ex primer ministro británico Tony Blair, el secretario de Estado Marco Rubio y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump. Este órgano tendrá como objetivo liderar la reconstrucción y estabilización del enclave palestino, en el marco del plan de paz impulsado por la Casa Blanca.
La Junta Ejecutiva estará compuesta por personalidades clave del ámbito político y financiero. Entre ellos figuran Marc Rowan, director de Apollo Global Management; Roberto Gabriel, asesor de Trump; y Ajay Banga, presidente del Banco Mundial. Cada miembro asumirá responsabilidades específicas, como el fortalecimiento de la gobernanza, la atracción de inversiones y la movilización de capital para Gaza.
Además, se ha designado al búlgaro Nickolay Mladenov, exministro de Exteriores de su país y excoordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Próximo, como alto representante para Gaza. Por otro lado, Jasper Jeffers, comandante de operaciones especiales del Ejército estadounidense, liderará la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), encargada de garantizar la seguridad y la desmilitarización de la zona según lo establecido en el plan de paz de Trump.
Esta iniciativa forma parte de la segunda fase del plan de Trump para Gaza, que busca establecer un Gobierno de tecnócratas en la Franja y desarmar al grupo islamista Hamás. La primera fase, iniciada en octubre, incluía un alto el fuego, la liberación de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria, aunque cientos de palestinos han perdido la vida en ataques israelíes desde entonces.
La Junta también supervisará el nuevo Gobierno gazatí, conocido como el Comité Nacional para la Administración de Gaza, compuesto por 15 miembros y liderado por el ingeniero Ali Shaaz. Este organismo será el encargado de ejecutar las directrices de la Junta de la Paz, una comisión presidida por Trump que vigila la aplicación del plan para el enclave.
Esta medida marca un paso crucial en la implementación del controvertido plan de paz estadounidense, que busca sentar las bases para una solución duradera en la región. Sin embargo, su éxito dependerá de la colaboración de las partes involucradas y de la capacidad para superar los desafíos políticos y de seguridad en Gaza.





