EE.UU. y Rusia se enfrentan en cruciales negociaciones sobre Ucrania e Irán en Ginebra
Ginebra se convierte este martes en el escenario de dos negociaciones de alto riesgo: una para intentar frenar la guerra en Ucrania y otra para desactivar la crisis nuclear con Irán. Jared Kushner, yerno de Donald Trump, y el enviado especial Steve Witkoff lideran la delegación estadounidense, mientras Moscú y Kiev intercambian acusaciones y ataques en plena escalada militar.
Las conversaciones sobre Ucrania reunirán a representantes de EE.UU., Rusia y Ucrania en un formato trilateral, el tercero desde que comenzaron las negociaciones en Emiratos Árabes Unidos. Aunque previas rondas fueron calificadas como "constructivas", no lograron avances en temas clave como el control de la región de Donbas o la seguridad energética de Ucrania.
Horas antes de la cumbre, Rusia lanzó un masivo ataque con 396 drones y 29 misiles contra territorio ucraniano, según Kiev. Las defensas ucranianas aseguran haber interceptado la mayoría, pero al menos nueve civiles, incluidos niños, resultaron heridos. "Fue un ataque calculado para dañar nuestra infraestructura energética", denunció el presidente Volodímir Zelenski.
Trump, desde Washington, presionó a Ucrania para que acepte un acuerdo rápido: "Será muy fácil. Estamos en posición de lograrlo, pero Kiev debe venir a la mesa". Mientras, el Kremlin advirtió que las conversaciones podrían extenderse hasta el miércoles.
Crisis nuclear con Irán: tensión y amenazas
En paralelo, EE.UU. e Irán iniciarán negociaciones mediadas por Omán sobre el polémico programa nuclear de Teherán. El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, llegó a Ginebra con un mensaje claro: "No habrá sumisión ante las amenazas".
Trump, sin embargo, mantiene una postura dura: exige el fin del enriquecimiento de uranio y restricciones al programa de misiles de Irán, demandas que Teherán ha rechazado históricamente. La tensión aumenta tras el reciente despliegue militar estadounidense en Medio Oriente y las advertencias iraníes de represalias contra intereses de EE.UU. e Israel.
El diálogo ocurre en medio de una violenta represión en Irán, donde al menos 7.000 manifestantes han muerto en protestas contra el régimen, según grupos de derechos humanos. Trump ha expresado apoyo a los manifestantes, prometiendo que "la ayuda está en camino".
Con Ginebra como epicentro diplomático, el mundo observa si estas negociaciones logran evitar una mayor escalada en dos de los conflictos más peligrosos del planeta.




