Asesinato del líder iraní Ali Jameneí desencadena una crisis internacional con EE.UU. e Israel en el centro
El ayatolá Ali Jameneí, líder supremo de Irán, fue asesinado este sábado 28 de febrero en un ataque en Teherán que también acabó con la vida de miembros de su familia, incluida su nuera Zahra Haddad Adel (22 años). El suceso coincide con un misil estadounidense que mató a 175 niñas en una escuela primaria en Minab, cerca del estratégico estrecho de Ormuz, intensificando las tensiones en una región al borde del colapso.
Mojtaba Jameneí (56 años), hijo del ayatolá y figura clave en la Guardia Revolucionaria —comparada con la Gestapo nazi por su brutalidad—, sobrevivió al ataque. Según fuentes, su ausencia en la reunión familiar podría responder a un plan para asegurar su sucesión.
Guerra económica y represión sangrienta
Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha aplicado sanciones devastadoras contra Irán desde marzo de 2025, hundiendo su economía. En diciembre de ese año, protestas masivas estallaron tras el desplome del rial, la moneda iraní. La Guardia Revolucionaria, dirigida por Mojtaba, reprimió las manifestaciones con disparos, dejando al menos 544 muertos, aunque cifras extraoficiales hablan de miles.
"Peleamos para ganar", declaró el secretario de Guerra de EE.UU., Peter Hegseth, reflejando la estrategia de Washington: una guerra sin reglas. Los ataques a plantas desaladoras en Arabia Saudí y Baréin —vitales para el suministro de agua en la región— han escalado el conflicto a un nivel crítico.
Ormuz, la bomba de tiempo
Irán responde con ataques diarios de misiles y drones contra países del Golfo, mientras bloquea el estrecho de Ormuz, ruta del 20% del petróleo mundial y del 80% de las exportaciones asiáticas. La paralización de importaciones de alimentos y la escasez de agua amenazan con una crisis humanitaria, llevando a los millonarios de la región a huir a Dubái o Abu Dabi.
Con el régimen iraní al borde del abismo y EE.UU. decidido a no ceder, la guerra en Oriente Medio entra en una fase impredecible y letal.





