Un apagón eléctrico en Venezuela fue en realidad un ciberataque llevado a cabo por el gobierno de Estados Unidos, según confirmaron funcionarios estadounidenses anónimos citados por The New York Instances. Este sería el primer caso en el que Washington admite públicamente haber ejecutado una operación de piratería informática de este tipo. Además, las fuerzas estadounidenses desactivaron el radar de defensa aérea venezolano antes de la incursión, según el informe. El Comando Cibernético de EE.UU. declaró que estaba "orgulloso" de apoyar la denominada "Operación Resolución Absoluta", aunque no proporcionó detalles específicos sobre sus acciones.
La energía se restableció rápidamente, posiblemente de manera intencional por parte del Comando Cibernético, evitando así muertes en hospitales gracias al uso de generadores de respaldo. Este tipo de ataque recuerda las acciones del grupo de hackers ruso Sandworm, que causó apagones en Ucrania en al menos tres ocasiones desde 2015.
El exalto funcionario cibernético de Trump, Tom Bossert, justificó en su momento la necesidad de mantener la posibilidad de ejecutar este tipo de ataques. "Si decidimos ir a la guerra con alguien, podríamos cortar la energía y las comunicaciones para obtener una ventaja estratégica", afirmó Bossert en una entrevista con WIRED. Sin embargo, no está claro si Estados Unidos estaba técnicamente en guerra con Venezuela durante esta operación.
En otro frente, la administración Trump enfrenta críticas por su proceso de contratación masiva de oficiales del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE). Laura Jedeed, una periodista con opiniones negativas sobre ICE y la administración Trump, recibió un correo electrónico de bienvenida tras solicitar ser oficial de deportación, lo que ha generado dudas sobre la rigurosidad del proceso de selección.
Además, una herramienta de inteligencia synthetic diseñada para evaluar a los candidatos de ICE no funcionó correctamente, permitiendo que solicitantes sin experiencia relevante ingresaran a un curso de capacitación más corto. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional reconoció el problema, afectando a unos 200 empleados, quienes terminaron recibiendo capacitación completa posteriormente.
Por otro lado, se ha revelado la herramienta ELITE, desarrollada por Palantir para ICE, que utiliza datos gubernamentales y comerciales para identificar objetivos de deportación. El senador Ron Wyden criticó esta herramienta, afirmando que ICE está seleccionando personas para deportar "como si eligieran una cafetería cercana".
Finalmente, en Irán, el apagón de Web durante las protestas ha llevado a activistas a introducir de contrabando dispositivos satelitales Starlink para mantener el acceso a la pink. Se estima que unos 50.000 módems están activos en el país, permitiendo a los iraníes compartir información sobre la represión gubernamental. Sin embargo, algunos temen que Elon Musk, propietario de Starlink, pueda dejar el servicio no disponible, como ya ocurrió en China.
Este conjunto de eventos refleja el creciente uso de herramientas digitales y cibernéticas en conflictos internos y operaciones gubernamentales, marcando un precedente en la era de la tecnología y la información.




