La situación de los ciudadanos argentinos detenidos en Venezuela ha vuelto a encender las alarmas internacionales tras las recientes denuncias sobre torturas y condiciones inhumanas en las cárceles del país sudamericano. Germán Giuliani, un abogado argentino detenido desde 2025, estaría siendo sometido a tormentos físicos y presiones ilegales, según su esposa, Virginia Rivero, quien asegura que la familia vive en un estado constante de temor e incertidumbre.
Rivero detalló en una entrevista televisiva que Giuliani sufrió terribles torturas durante los primeros meses de su cautiverio y fue obligado a firmar documentos bajo coacción. “Estamos con mucho miedo”, declaró, refiriéndose a la falta de información oficial sobre su estado de salud y su situación legal. Giuliani se encuentra actualmente entre los pocos ciudadanos argentinos que permanecen detenidos en Venezuela, tras la reciente liberación del gendarme Nahuel Gallo, quien pasó más de 400 días en prisión y describió El Rodeo, la cárcel donde estuvo recluido, como un “lugar de torturas”.
Según los familiares de Giuliani, el abogado fue recluido inicialmente en dependencias de seguridad en Caracas, donde compartió celda con otros detenidos y tuvo escasas comunicaciones con el exterior. Durante ese período, afirman que fue interrogado y presionado para firmar declaraciones. Su caso ha resurgido en los últimos días gracias al testimonio de Gallo, quien aseguró que aún hay extranjeros detenidos en condiciones similares.
La familia de Giuliani rechaza los cargos que se le imputan, incluyendo terrorismo y narcotráfico, y denuncia irregularidades en el proceso judicial. Aseguran que la detención fue arbitraria y reclaman acceso a información sobre su situación legal. Por su parte, el Gobierno venezolano sostiene que Giuliani tiene vínculos con el narcotráfico, aunque no ha presentado pruebas contundentes para respaldar estas acusaciones.
Mientras el caso sigue generando preocupación internacional, la familia del abogado insiste en la necesidad de obtener detalles sobre su estado de salud y acelerar las gestiones diplomáticas para resolver su situación. La desesperación de los familiares y las denuncias de torturas han puesto nuevamente en el foco las condiciones de los detenidos en Venezuela y las prácticas de las autoridades en este controvertido caso.




