España lidera las críticas contra EE.UU. por el ataque a Venezuela y la captura de Maduro
El Gobierno de España ha sido uno de los más firmes en condenar el reciente ataque de Estados Unidos contra Venezuela y la captura y traslado forzoso del presidente de facto, Nicolás Maduro. España se ha posicionado claramente en contra de esta acción, tildándola de violación del derecho internacional y un peligroso precedente.
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, fue el primero en alzar la voz, criticando la "ley de la selva" que, según él, representa esta operación. Albares destacó que acciones como esta socavan el orden internacional y abren la puerta a un clima de incertidumbre en la región.
El Ejecutivo de Pedro Sánchez también ha rechazado públicamente la intervención estadounidense. En un comunicado, el Gobierno español subrayó la importancia de respetar el orden internacional, aunque distanciándose del régimen de Maduro al recordar que no reconocieron su victoria en las elecciones de 2024.
El presidente Sánchez fue contundente en redes sociales, afirmando que España "no reconocerá" la operación militar porque "viola el derecho internacional" y empuja a la región hacia un escenario de caos.
Contrastes en Europa
Mientras España ha adoptado un tono firme, otros países europeos han sido más cautelosos. La Comisión Europea y varios gobiernos han expresado preocupación por el método utilizado, aunque algunos, como Francia, han celebrado el fin de la "dictadura de Maduro". Sin embargo, tras conocerse que Delcy Rodríguez, mano derecha de Maduro, continuaría en el poder, muchos han matizado sus posturas.
Italia, por su parte, ha mantenido una posición ambigua, criticando las acciones militares externas pero justificando intervenciones "defensivas" frente a amenazas a la seguridad nacional.
Apoyo a la oposición venezolana
España ha protegido al opositor Edmundo González, quien según las actas ganó las elecciones de 2024, y aunque el Gobierno aún no lo ha reconocido oficialmente como presidente, ha sido acogido en el país. Esta medida refleja el apoyo español a una transición democrática en Venezuela.
Un llamado a la autonomía europea
Albares también ha aprovechado esta crisis para impulsar un mayor avance en la autonomía estratégica de la Unión Europea. Subrayó la necesidad de que la seguridad europea dependa menos de EE.UU. y más de las decisiones propias de la UE.
En resumen, España ha emergido como uno de los críticos más firmes de la operación estadounidense en Venezuela, defendiendo el respeto al derecho internacional y abogando por una transición pacífica y democrática en el país sudamericano.





