España ha abierto este 1 de julio un programa de ayudas extraordinarias de 300 millones de euros destinado a agricultores y empresas del sector agroalimentario y pesquero, como parte de un plan para mitigar los efectos de la crisis en Oriente Medio. Las subvenciones, aprobadas por el gobierno español en marzo, buscan impulsar la financiación en un sector clave para la economía del país.
El sistema, conocido como línea ICO-MAPA-SAECA, permitirá subvencionar hasta el 15% del principal de los préstamos y cubrir el coste de las garantías. Esta iniciativa podría generar un impacto financiero de hasta 1.467 millones de euros en créditos para el sector. Los agricultores y operadores podrán solicitar estas ayudas hasta el 30 de septiembre de 2028 o hasta que se agoten los fondos disponibles.
Las subvenciones se otorgarán por orden de llegada y están sujetas a condiciones específicas. Los beneficiarios podrán recibir hasta 15.000 euros, con un plazo de amortización de hasta 15 años y periodos de carencia de hasta tres. Además, los agricultores deberán demostrar que obtienen más del 50% de sus ingresos de la actividad agrícola y contar con un seguro agrario vigente o comprometerse a adquirirlo.
Para facilitar el acceso a estos préstamos, la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (SAECA) actuará como garante. Paralelamente, el gobierno ha destinado 75 millones de euros para subsidiar el coste de estas garantías, simplificando el proceso para los solicitantes.
Esta medida forma parte de un esfuerzo más amplio del gobierno español para fortalecer sectores estratégicos y contrarrestar los efectos de la inestabilidad global. Con un plazo de solicitud de más de cinco años, el programa busca ofrecer un respaldo financiero sostenido a quienes dependen de la agricultura y la pesca en el país.





