España ha reforzado su presencia militar en Rumania con el despliegue de cazas Eurofighter, marcando su regreso al este de Europa como parte de la misión de defensa aérea de la OTAN. Este movimiento, conocido como operación de Policía Aérea Reforzada (eAP), busca proteger el espacio aéreo aliado y responder eficazmente ante posibles amenazas en la región.
El destacamento aéreo español, denominado “Paznic”, está liderado por el comandante Félix Diéguez Pita y opera desde la base Mihail Kogalniceanu, cerca de la ciudad costera de Constanza. Está compuesto por 51 militares del Ala 14, con sede en Albacete, y cuenta con el apoyo de tres cazas Eurofighter que se sumarán en los próximos días. Además, colaboran dos expertos del Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX).
Durante su misión, que se extenderá hasta el 7 de marzo, el destacamento trabajará junto a la Fuerza Aérea alemana en ejercicios conjuntos y misiones de vigilancia aérea. Estos incluyen actividades de Alerta de Reacción Rápida (QRA) y entrenamientos avanzados en espacio aéreo rumano. Según el comandante Diéguez, esta iniciativa refuerza el compromiso de España con la OTAN y promueve la interoperabilidad entre las fuerzas aéreas aliadas.
El despliegue forma parte de la operación “Persistent Effort”, integrada en la Defensa Aérea y de Misiles de la OTAN. España no es el único país activo en la región: otros destacamentos, como “Vilkas” en Lituania y “Tigru” en Rumania, también participan en la defensa del flanco oriental de la alianza.
Este movimiento llega tras la finalización de una misión anterior, en marzo de 2025, en la que los Eurofighter españoles completaron 437 salidas y acumularon 800 horas de vuelo. Durante esa etapa, los cazas respondieron a la detección de un dron cerca de la frontera rumana y realizaron ejercicios conjuntos con fuerzas aéreas de Estados Unidos, Francia, Grecia, Turquía y Rumania.
La presencia española en Rumania subraya el papel activo del país en la seguridad colectiva de la OTAN y su capacidad para contribuir a la estabilidad en una región estratégica. Este nuevo despliegue confirma el compromiso de España con la defensa del espacio aéreo aliado y su disposición a colaborar con sus socios internacionales en un contexto de creciente tensión en Europa del Este.





