España celebra 40 años en la Unión Europea con un apoyo ciudadano creciente y un papel clave en el futuro del bloque. Tres de cada cuatro españoles creen que el país está mejor dentro de la UE, según el último Eurobarómetro. Sin embargo, solo la mitad confía plenamente en la institución.
El camino de España hacia Europa comenzó en 1962, cuando el régimen franquista solicitó por primera vez una asociación con la Comunidad Económica Europea (CEE). Tras años de negociaciones, el Tratado de Adhesión se firmó en 1985 y entró en vigor el 1 de enero de 1986. Desde entonces, España ha sido protagonista en grandes hitos como la creación del euro y el Tratado de Maastricht.
Actualmente, el país busca reforzar su influencia dentro de la UE, apostando por una mayor integración europea y fortaleciendo relaciones con actores globales como China. Sin embargo, su papel podría verse afectado por el auge de partidos de ultraderecha en Europa, que cuestionan el futuro de las políticas comunes.
En el ámbito político, España ha desempeñado un papel de mediador en conflictos como la guerra de Gaza, aunque esta postura ha generado tensiones con líderes europeos como Ursula von der Leyen. Además, el país ha evitado comprometerse con el aumento del gasto en defensa que exige la OTAN, una posición que algunos consideran insostenible.
El futuro de la UE y el papel de España en ella dependerán de los resultados electorales en los próximos años, especialmente en Francia y España. Mientras tanto, la mayoría de los ciudadanos españoles sigue viendo con optimismo su pertenencia al proyecto europeo.
España, tras cuatro décadas en la UE, se consolida como un actor clave en un momento de grandes cambios para el bloque. El camino que siga Europa en los próximos años marcará también el futuro del país en el continente.





