El conflicto en Oriente Medio ha desencadenado un nuevo aumento en el precio del gasóleo agrícola en España, según ha alertado la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos. Este incremento del 4%, que se produce sin interrupción del suministro en el país, ha sido calificado como "especulación" por la organización agraria. La situación ha llevado a exigir "medidas urgentes" para frenar la escalada de costes que afecta directamente al sector agrícola y ganadero español.
La organización denuncia que el alza del gasóleo agrícola se ha producido de forma inmediata tras el estallido del conflicto en Oriente Medio, sin que esta subida esté justificada por factores de mercado. Según Unión de Uniones, este patrón es conocido: los precios suben rápidamente ante cualquier tensión internacional, pero disminuyen de manera lenta y parcial cuando la situación se estabiliza. "Cada vez que hay una crisis, el gasóleo sube como la espuma y cuando se modera baja como una pluma", han señalado desde la organización.
Durante 2023, el precio del gasóleo agrícola osciló entre 1,08 y 1,18 euros por litro, lo que supone una diferencia significativa para un sector que consume unos 2.000 millones de litros anuales. El sobrecoste podría alcanzar los 200 millones de euros para agricultores y ganaderos si el precio se mantiene en niveles altos. Además, se teme que este encarecimiento del combustible afecte también a otros insumos como fertilizantes y energía eléctrica, aumentando aún más los costes de producción.
El problema se agrava por el hecho de que aproximadamente el 25% del precio total del gasóleo corresponde a impuestos, principalmente el Impuesto Especial de Hidrocarburos y el IVA. Ante esta situación, Unión de Uniones ha pedido una reducción fiscal urgente, la devolución acelerada del IEH y un seguimiento riguroso de la cadena de suministro. También ha instado a la liberación de reservas estratégicas si fuera necesario.
La organización reclama un funcionamiento eficaz de la ley de cadena alimentaria para garantizar que los agricultores y ganaderos reciban precios que compensen estas subidas. Además, ha solicitado la creación de un inventario energético sectorial para identificar consumos susceptibles de transición hacia fuentes renovables, con apoyo público suficiente y sin nuevas cargas administrativas.
Esta situación no solo afecta a los agricultores y ganaderos, sino también a toda la cadena alimentaria, advierte Unión de Uniones. Si no se toman medidas rápidas, las consecuencias podrían extenderse a los consumidores, especialmente a los colectivos más vulnerables. El conflicto en Oriente Medio ha puesto de manifiesto, una vez más, la fragilidad del sector agrícola frente a las fluctuaciones internacionales y la necesidad de políticas preventivas.




