50 años de conflicto: El Sáhara Occidental sigue dividido entre Marruecos y la lucha saharaui por la independencia
Hace medio siglo, España abandonó el Sáhara Occidental, desencadenando uno de los conflictos más largos y olvidados del mundo. El 26 de febrero de 1976, Madrid comunicó a la ONU el fin de su presencia en el territorio. Al día siguiente, el Frente Polisario proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) desde un remoto puesto en el desierto. Pero Marruecos, que ya había enviado tropas durante la "Marcha Verde" de 1975, se negó a reconocerla. Cinco décadas después, miles de saharauis siguen atrapados en campamentos de refugiados en Argelia, mientras la ONU intenta sin éxito mediar una solución.
Ocupación, guerra y un referéndum que nunca llega
Tras la salida española, Marruecos y Mauritania se repartieron el Sáhara. Mauritania se retiró en 1979, pero Rabat mantuvo el control del 80% del territorio. El Frente Polisario, apoyado por Argelia, libró una guerra de guerrillas hasta 1991, cuando la ONU logró un alto el fuego y prometió un referéndum de autodeterminación. Treinta y tres años después, esa votación sigue sin celebrarse por disputas sobre quién debe participar.
Marruecos ofrece autonomía bajo su corona, pero los saharauis exigen independencia. "No renunciaremos a decidir nuestro futuro", insiste Abdulah Arabi, delegado del Polisario en España. Mientras, EE.UU. y Francia respaldan el plan marroquí, complicando el panorama diplomático.
Canarias, testigo de un drama vecino
Las Islas Canarias, a solo 100 km de la costa saharaui, han sido refugio para exiliados y centro de solidaridad. Familias canarias aún recuerdan los lazos con el Sáhara español, hoy convertido en un polvorín geopolítico. Con la ONU paralizada y las tensiones latentes, el conflicto cumple 50 años sin visos de cerrarse. La pregunta sigue en el aire: ¿llegará el Sáhara Occidental a ser libre o seguirá siendo la última colonia de África?





