Escándalo en el Reino Unido: Starmer en aprietos por vínculos de su exembajador con Epstein
El primer ministro británico, Keir Starmer, enfrenta una crisis política tras revelarse los turbios lazos entre su exembajador en EE.UU., Peter Mandelson, y el fallecido multimillonario pederasta Jeffrey Epstein. La oposición exige la publicación de todos los documentos sobre el nombramiento de Mandelson, tras descubrirse que habría filtrado información sensible mientras era ministro.
Starmer intentó distanciarse, calificando a Mandelson de "mentiroso" y admitiendo que nunca lo habría nombrado de conocer sus conexiones con Epstein. "Traicionó a nuestro país", declaró en el Parlamento. Sin embargo, los conservadores presentaron una moción para forzar la divulgación de archivos, incluyendo correos con asesores de Starmer y posibles vínculos de Mandelson con Rusia y China.
El premier aceptó liberar algunos documentos, pero bloqueó otros alegando riesgo para la seguridad nacional. La líder opositora Kemi Badenoch lo acusó de "sabotear" la investigación, mientras diputados laboristas rebeldes, como Angela Rayner, apoyan la transparencia.
Los archivos desclasificados del caso Epstein revelaron que Mandelson recibió tres pagos de 25.000 dólares del financiero entre 2003 y 2004, dinero que afirma "no recordar". Además, habría filtrado datos clave como ministro, como planes de venta de activos estatales y detalles del rescate europeo de 500.000 millones durante la crisis financiera, información que Epstein y sus socios habrían usado para beneficiarse económicamente.
El escándalo amenaza con debilitar aún más a Starmer, ya cuestionado por su liderazgo, mientras la presión política y mediática sigue creciendo.





