BBC EN CRISIS: JEFE ADMITE ERRORES TRAS ESCÁNDALO CON TRUMP
El presidente de la BBC, Samir Shah, ha admitido que la cadena actuó "demasiado lento" tras el escándalo por la manipulación de un discurso de Donald Trump. El directivo promete cambios para evitar nuevos casos de "parcialidad", pero la sombra de la desconfianza ya planea sobre la emblemática cadena británica.
Dimisiones y críticas
El lío estalló cuando un informe interno, filtrado a la prensa, reveló supuestos sesgos en la cobertura de temas como los derechos trans o la figura de Trump. El escándalo llevó a la salida del exdirector general Tim Davie y de la jefa de informativos Deborah Turness.
Este lunes, Shah compareció ante el comité de Cultura del Parlamento junto a Michael Prescott, el exasesor que destapó el caso. Pero, contra todo pronóstico, Prescott defendió a la BBC: "No es una institución sesgada, pero tarda demasiado en corregir errores", dijo.
¿Golpe político?
El caso ha dividido al país. Unos acusan a la BBC de tener "sesgo de izquierdas", mientras otros creen que es víctima de un ataque de la derecha para debilitar su credibilidad.
Los críticos señalan los vínculos de Prescott con Robbie Gibbs, excomunicador del gobierno de Theresa May, a quien acusan de orquestar un "golpe" contra la dirección. Ambos lo niegan: "Soy imparcial hasta la médula", declaró Gibbs.
Futuro en peligro
Una encuesta de YouGov revela que el 31% de los británicos cree que la BBC favorece a la izquierda, mientras un 19% piensa que inclina a la derecha.
Mientras Shah promete reformas, la cadena enfrenta un declive en sus ingresos —basados en una cuota anual de 174 libras— y la amenaza de una revisión por parte del Gobierno laborista.
La BBC lucha por salvar su reputación, pero el daño ya está hecho.





