Millones de usuarios en todo el mundo se quedaron sin acceso a aplicaciones y sitios web clave este jueves después de que un fallo masivo en los servidores de CloudFront, el servicio de entrega de contenidos de Amazon, bloqueara peticiones en múltiples plataformas. La interrupción afectó especialmente a servicios en Reino Unido, donde empresas y ciudadanos reportaron mensajes de error al intentar conectarse.
"El sistema colapsó por la alta demanda o un error de configuración", admitió el mensaje automático que recibieron los usuarios al intentar acceder a sitios afectados. La falla técnica generó caos en operaciones digitales, desde compras en línea hasta servicios bancarios, con redes sociales inundadas de quejas.
Expertos en ciberseguridad señalan que la caída expone la vulnerabilidad de dependencia global en infraestructuras tecnológicas concentradas. "Cuando un gigante como Amazon sufre un problema, el efecto dominó es inmediato", explicó un analista de Londres.
Aunque el servicio se restableció horas después, persisten dudas sobre las causas exactas del bloqueo. CloudFront, usado por gobiernos y corporaciones para acelerar la carga de páginas web, no ha especificado si fue un ataque cibernético o un error interno.
La incidente ocurre en medio de crecientes tensiones geopolíticas sobre control de datos, con gobiernos europeos exigiendo mayor regulación a empresas tecnológicas estadounidenses. Esta interrupción masiva podría acelerar los planes del Reino Unido para diversificar sus proveedores críticos de internet.




