Empresas pagan hasta $4 millones para cruzar el Canal de Panamá mientras el estrecho de Ormuz se convierte en una zona de guerra
El cierre de facto del estrecho de Ormuz, bloqueado por las tensiones entre Irán y Estados Unidos, ha desatado una crisis en el comercio marítimo global, llevando a empresas a pagar fortunas por cruzar el Canal de Panamá. Algunas navieras han desembolsado hasta 4 millones de dólares para asegurar el paso, según la Autoridad del Canal, en una situación que está revolucionando las rutas comerciales.
Normalmente, el cruce tiene una tarifa fija con reserva previa, pero las empresas sin cupo pueden participar en subastas donde el mejor postor gana el derecho a pasar sin esperar días frente a las costas panameñas. En las últimas semanas, estos precios se han disparado, con pagos adicionales que promedian los 425.000 dólares, muy por encima de los 250.000-300.000 habituales.
La razón es clara: con el estrecho de Ormuz convertido en un campo de batalla por ataques con misiles y drones, las compañías prefieren redirigir sus cargamentos por Centroamérica antes que arriesgarse en Medio Oriente. "Es más seguro y, a la larga, más barato", explicó Rodrigo Noriega, analista en Panamá.
El administrador del canal, Ricaurte Vásquez, reveló que un buque cisterna pagó 4 millones extra después de ser desviado de Europa a Singapur debido a la crisis. "Singapur se estaba quedando sin combustible", justificó. Otras petroleras han pagado más de 3 millones para acelerar su paso, aprovechando el alza en los precios del crudo, que esta semana superó los 107 dólares por barril (frente a los 66 de hace un año).
Pero no todo son ganancias para Panamá. El gobierno denunció que Irán incautó ilegalmente un buque con bandera panameña en Ormuz, un acto que calificó de "grave atentado contra la seguridad marítima". El barco, de la italiana MSC Francesca, habría sido "tomado por la fuerza", aunque aún no hay confirmación sobre su situación actual.
Expertos advierten que, si el conflicto sigue, los precios para cruzar el canal podrían seguir subiendo, agravando las cadenas de suministro globales ya afectadas. "Nadie previó este impacto en el comercio mundial", admitió Noriega. Mientras tanto, Panamá aprovecha la coyuntura para maximizar sus ingresos, aunque la sombra de la geopolítica sigue acechando.





