La aerolínea Emirates, una de las más importantes de los Emiratos Árabes Unidos, ha eliminado casi medio millón de asientos en sus vuelos durante el mes de junio, en un momento crítico en el que la región enfrenta conflictos que han impactado severamente el sector de la aviación. Este recorte representa una disminución del 16% en su programa de vuelos, según datos de la firma de análisis Cirium, citados por Gulf Economic Review (AGBI). Además, el número de vuelos internacionales diarios desde Dubái cayó de 237 a 200, un 14% menos en comparación con el mismo período del año pasado.
Este ajuste ocurre precisamente durante la temporada turística de verano, cuando los Emiratos Árabes Unidos normalmente registran un alto tráfico de pasajeros. Linus Bauer, fundador de la consultora de aviación BAA & Partners, atribuye estos recortes a una combinación de factores, incluyendo la disminución de la demanda, interrupciones operativas y ajustes en la red de rutas. Además, Emirates utiliza exclusivamente aviones de fuselaje ancho, lo que significa que incluso una pequeña reducción en los vuelos tiene un impacto significativo en la capacidad de asientos disponibles.
La aerolínea también está llevando a cabo un programa de modernización de su flota de Airbus A380, lo que ha contribuido a la reducción de su capacidad operativa. En el mismo contexto, Qatar Airways prevé disminuir sus vuelos en junio en un 19%, mientras que Etihad Airways, otra aerolínea emiratí, planea aumentar su oferta en un 8%.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) señala que el mercado de la aviación en Oriente Medio continúa siendo gravemente afectado por los conflictos regionales. En abril, la demanda de pasajeros en esta región cayó un 48% en comparación con el mismo mes del año pasado, mientras que la capacidad de asientos disminuyó un 38%. La tasa media de ocupación de asientos también retrocedió al 70%.
Este panorama refleja los desafíos que enfrentan las aerolíneas de Oriente Medio en un momento en que la recuperación del sector sigue siendo incierta. La reducción en la capacidad de vuelos no solo impacta a Emirates, sino que también evidencia las tensiones económicas y políticas que persisten en la región.





