EE.UU. impulsa diálogo con periodistas haitianos en medio de crisis política y social
El embajador estadounidense en Haití, Henry T. Wooster, ha mantenido reuniones informales con periodistas locales en un intento por fortalecer la libertad de prensa y el diálogo en un país sumido en una profunda crisis. Los encuentros, realizados durante almuerzos de trabajo, buscan "escuchar a los profesionales de los medios" y reafirmar el compromiso de Washington con la democracia haitiana, según confirmó la embajada de EE.UU. en Puerto Príncipe.
La iniciativa llega en un momento crítico para Haití, donde la violencia de pandillas, la inestabilidad política y el colapso económico han dejado a la población en situación de emergencia humanitaria. Wooster destacó que el "periodismo libre es esencial" para superar los desafíos, mientras la embajada publicó en redes sociales fotos de los encuentros con comunicadores haitianos.
Estados Unidos ha incrementado su presencia diplomática en el Caribe tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, que sumió al país en un vacío de poder. Las reuniones con periodistas forman parte de una estrategia más amplia para promover "valores democráticos" y contrarrestar la desinformación, según fuentes cercanas a la legación estadounidense.
Expertos señalan que la medida busca contrarrestar la creciente influencia de actores criminales en los medios haitianos, donde al menos 15 periodistas han sido asesinados desde 2022. La embajada reiteró su apoyo a los comunicadores que trabajan "de manera ética", aunque evitó comentar sobre posibles medidas de protección para estos profesionales.
El gobierno interino de Haití no se ha pronunciado sobre los encuentros, pero organizaciones de prensa local los calificaron como "un gesto necesario" ante la censura indirecta ejercida por grupos armados. Mientras tanto, la ONU reporta que el 80% de Puerto Príncipe está bajo control de bandas, lo que limita el acceso a información veraz en gran parte del territorio.
Con estas acciones, EE.UU. refuerza su rol como principal actor internacional en la crisis haitiana, aunque persisten dudas sobre la eficacia de la diplomacia frente a un conflicto que ya ha desplazado a más de 300,000 personas. La libertad de prensa, según analistas, podría ser el termómetro para medir el éxito —o fracaso— de los esfuerzos por estabilizar el país.





