El multimillonario Elon Musk ha desatado una tormenta política al insultar al presidente español Pedro Sánchez, llamándolo "fascista", "tirano" y "traidor" en su plataforma X (antes Twitter). El dueño de Tesla y SpaceX arremetió contra Sánchez después de que el gobierno español anunciara planes para prohibir las redes sociales a menores de 16 años y responsabilizar penalmente a los dueños de plataformas digitales.
El fundador de Telegram, Pavel Durov, también se unió al ataque, enviando un mensaje masivo a usuarios españoles instándoles a "levantarse contra el gobierno" por supuestos planes de censura. La medida española sigue pasos similares en Australia, Francia y otros países, pero solo Sánchez ha recibido esta reacción furiosa.
La tensión escaló cuando Musk difundió desinformación sobre la regularización de inmigrantes en España, afirmando falsamente que era un "truco electoral". Sánchez respondió con frases virales: "Marte puede esperar, la humanidad no" y "Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos", citando al Quijote.
Analistas sugieren que Musk busca polarizar: ha promovido teorías xenófobas como la del "reemplazo étnico" y dio plataforma a líderes ultraderechistas europeos. Mientras, Sánchez aprovecha el conflicto para ganar apoyo, presentándose como un David contra Goliat tecnológico.
El choque refleja una batalla mayor entre gobiernos europeos y gigantes digitales. Estados Unidos ya mostró su apoyo a estos últimos, con el vicepresidente JD Vance acusando a Europa de "censura". Con elecciones clave en la UE, la pelea entre Sánchez y Musk podría ser solo el primer round.





