El partido conservador arrasa en Chipre mientras la ultraderecha duplica su poder en unas elecciones marcadas por la división de la isla
El partido conservador DISY ganó este domingo las elecciones parlamentarias en Chipre con el 27,3% de los votos, según el escrutinio del 90% de las urnas. Los comunistas de AKEL quedaron segundos (23,8%), pero el gran sorpaso lo dio el ultranacionalista ELAM, que duplicó su apoyo hasta el 10,9% y se consolida como tercera fuerza.
El resultado refuerza a los dos partidos tradicionales, DISY y AKEL, que sumaron ligeros avances pese a estar en la oposición. Sin embargo, no afectará directamente al Gobierno del presidente Nikos Jristodulidis, ya que Chipre tiene un sistema presidencialista fuerte.
La sombra de la ultraderecha
ELAM, vinculado a la extrema derecha, logró su mejor resultado histórico: pasó de 4 a 8 escaños y subió del 6,8% al 11,1%. Su crecimiento genera preocupación por el impacto en las estancadas negociaciones para reunificar la isla, dividida desde la invasión turca de 1974.
Otros partidos tradicionales, como los socialistas de EDEK o los ecologistas, quedaron fuera del Parlamento. Solo dos nuevas formaciones entraron por primera vez: la reformista ALMA (5,8%) y Democracia Directa, liderada por un youtuber eurodiputado (5,4%).
Chipre, entre la migración y la división
La campaña estuvo marcada por la crisis migratoria, los escándalos de corrupción y el estancamiento de las negociaciones de paz entre grecochipriotas y turcochipriotas. La participación fue del 69%, cuatro puntos más que en 2021.
La ONU podría relanzar los esfuerzos de reunificación una que Chipre termine su presidencia rotatoria del Consejo Europeo. Mientras, la isla sigue siendo el único territorio de la UE partido en dos, con el norte controlado por Turquía desde hace casi 50 años.





