El oro se desploma a su mínimo en cuatro semanas por la tensión en Oriente Medio y el petróleo
El precio del oro cayó bruscamente hoy, alcanzando su nivel más bajo desde principios de abril, debido al pesimismo en los mercados por el estancamiento del proceso de paz en Oriente Medio y el alza del petróleo. El metal precioso cotizaba a 4.600,61 dólares por onza, un 1,7% menos, mientras que los futuros en EE.UU. cerraron con una caída del 1,8%, en 4.608,40 dólares.
La negativa del presidente Donald Trump a aceptar la última oferta de Irán para resolver la crisis en el estrecho de Ormuz ha elevado los precios del crudo, generando temores inflacionarios. Esto ha llevado a los inversores a deshacerse del oro, un activo tradicionalmente seguro pero que pierde atractivo ante la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) suba las tasas de interés para combatir la inflación.
Peter Grant, estratega de metales de Zaner Metals, señaló que el mercado está reaccionando con pesimismo ante la falta de avances diplomáticos. "El cierre del estrecho de Ormuz sigue estrangulando el suministro de petróleo, lo que presiona los precios y alimenta la inflación", explicó.
Además, la salida de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP+ ha añadido incertidumbre al mercado energético. Los altos precios del crudo podrían obligar a los bancos centrales, incluida la Fed, a mantener o incluso aumentar las tasas de interés en sus próximas reuniones.
Los inversores están atentos a la decisión de la Fed, que se anunciará este miércoles, así como a las declaraciones de su presidente, Jerome Powell. También vigilarán las acciones del Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Canadá, cuyas políticas podrían influir en los mercados globales.
Mientras tanto, China, el mayor consumidor de oro del mundo, incrementó sus importaciones del metal en marzo, alcanzando 47.866 toneladas netas, frente a las 46.249 toneladas de febrero.
La combinación de tensiones geopolíticas, inflación y políticas monetarias ajustadas mantiene al oro bajo presión, alejando a los inversores en busca de mayores rendimientos en un contexto de incertidumbre global.





