Este viernes, el dólar en Colombia alcanzó su nivel más bajo desde marzo de 2021, cerrando a $3.551,25. Esta caída histórica sorprende en un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente, especialmente por el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Mientras el mundo anticipaba una tendencia alcista para la divisa estadounidense, Colombia experimentó un comportamiento contrario en su mercado cambiario.
El valor oficial del dólar en el país, conocido como Tasa Representativa del Mercado (TRM), se situó en $3.560,62. Sin embargo, el cierre fue $9,37 inferior a esta cifra, reflejando una presión a la baja inusual. Durante la jornada, el precio fluctuó entre $3.543 y $3.560, con un volumen de operaciones cercano a los US$961 millones, un nivel bajo comparado con los últimos años.
Esta caída se produce tras la decisión del gobierno colombiano de transferir $25 billones de fondos privados a Colpensiones en un plazo de 30 días. Esta medida podría tener un impacto significativo en el mercado, reduciendo la presión al alza del dólar debido a la repatriación de inversiones en el exterior y aumentando la liquidez en pesos dentro del país.
En paralelo, la situación internacional sigue influyendo en los mercados globales. La agresión militar de Estados Unidos e Israel en Irán y Líbano, junto con la disputa por el control del Estrecho de Ormuz, mantiene altos los precios del petróleo. En este contexto, los inversionistas suelen refugiarse en el dólar, fortaleciendo su valor frente a otras monedas como el euro y la libra esterlina. Sin embargo, en Colombia, este efecto ha sido contrarrestado por factores internos.
En resumen, mientras el dólar se fortalece a nivel global como activo refugio ante la incertidumbre, Colombia experimenta una tendencia inversa, marcada por decisiones políticas y ajustes económicos internos. Este comportamiento podría tener implicaciones significativas para la economía del país en los próximos meses.








