El efecto dominó de la guerra en Oriente Medio golpea a Puerto Rico: gasolina un 40% más cara y riesgo de recesión
Puerto Rico sufre las consecuencias del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, aunque la batalla se libra a miles de kilómetros. El alza del 40% en el precio de la gasolina, la caída de ventas de autos y la incertidumbre en el turismo son solo el primer impacto de una crisis que podría empeorar.
La isla, ya frágil económicamente, enfrenta un escenario imprevisible. El bloqueo naval estadounidense a Irán y la negativa de Teherán a negociar sin condiciones han tensionado los mercados globales. Mientras, el presidente Donald Trump lidia con su peor nivel de aprobación (56% en contra) y elecciones clave que podrían influir en su estrategia.
Los números rojos
- La gasolina subió casi un 40% desde febrero.
- El combustible para aviones se duplicó.
- Las ventas de automóviles cayeron un 20% en tres meses.
- El crecimiento proyectado para Puerto Rico este año era solo del 0,4% antes de la guerra.
Aunque los suministros de combustible llegan de Luisiana y Sudamérica —no de Oriente Medio—, los expertos advierten que un mes más de conflicto aumentaría el riesgo de recesión. La industria hotelera mira con preocupación la temporada de verano, mientras la población siente el golpe en sus bolsillos.
Falta de preparación
A diferencia de la Unión Europea, que ya activó planes de contingencia, Puerto Rico no tiene una estrategia clara para una posible escasez de crudo. La gobernadora Jenniffer González y el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, siguen enfrascados en disputas políticas, dejando al sector privado sin certezas.
El mensaje es claro: la isla no puede controlar lo que pasa en el Estrecho de Ormuz, pero sí puede —y debe— prepararse para lo que viene. La pregunta es si sus líderes actuarán a tiempo.





