El Ejército israelí ha matado esta madrugada a un joven palestino de 22 años, al que acusa de haber asesinado a un colono israelí en agosto de 2024. La operación militar se llevó a cabo en la aldea de Marqa, al sur de Yenín, donde el hombre, identificado como Sultan Nidal Abdul Aziz, fue abatido tras un enfrentamiento con las fuerzas israelíes. Según las autoridades, Aziz era el responsable de la muerte de Gideon Perry, un israelí de 38 años y padre de tres hijos, quien residía en el asentamiento ilegal de Kedumim.
En un comunicado conjunto, el Ejército y el servicio de inteligencia israelí detallaron que, durante la operación nocturna, cinco cómplices del joven también fueron detenidos. Posteriormente, las tropas rodearon el edificio donde Aziz se refugiaba y, tras un intercambio de disparos, lograron eliminarlo. El Ministerio de Sanidad palestino confirmó la muerte del joven, quien falleció por impactos de bala.
El incidente ocurre en medio de una oleada de violencia en la región, donde los enfrentamientos entre israelíes y palestinos han aumentado en los últimos meses. La muerte de Aziz puede agravar aún más las tensiones en la zona. Mientras Israel asegura que la operación fue una respuesta necesaria para detener a un presunto terrorista, muchas familias palestinas culpan a las fuerzas israelíes de usar una fuerza excesiva. Este suceso reabre el debate sobre el conflicto en la región y cómo abordarlo.





